jueves, 27 de mayo de 2010

El crecía entre las flores

*Jesús Morcillo, autor de la poesía, levanta acta de la expulsión de los juglares de Sahagún el año 2008.

El crecía entre las flores Por Jesús Morcillo

Hace los años que tengo,

En un convento de Olot,

Una mujer angustiada

A su hijo abandono.

Por los llantos del chiquillo,

Que tenía buena voz,

Se alarmaron las monjitas

Y la abadesa salió.

Su pelillo era tan rubio,

Sus ojitos tan brillantes,

Que con su cara de ángel,

A la monja enterneció.

El crecía entre las flores

Las más bellas del jardín

Gozaba de sus olores

Y le llamaron Crispín..........

Y Crispín iba creciendo

Y cantaba las canciones

Que en sus visitas al pueblo

Oía en las procesiones.

Aunque también aprendía,

Sin que nadie se enterara,

Una y otra picardía

Que a su entender le llegaba.

El crecía entre las flores

Las más bellas del jardín

Gozaba de sus favores

Y le llamaban Crispín.............

Siendo tan bello y tan hábil,

Tan buen mozo y tan gentil,

En todos sitios gozaban

De compañía tan viril.

De las monjas era el sueño,

De la cocina era el dueño,

Y si versos recitaba

A todos embelesaba.

El crecía entre las flores

Las más bellas del jardín

Gozaba de sus olores

Y le llamaron Crispín...............

Una monjita celosa

Le seguía como el viento

Ya que se rumoreaba

Que Crispín se paseaba

Por las celdas del convento.

Avisada la abadesa,

Una noche y con sigilo

Descubrieron a Crispín

Disfrutando de una hermana

Que dio su cuerpo al demonio

Sin rezar a san Antonio.

Lo descubrió la Abadesa

Que era fea, gorda y vieja

Y pensaba para si

Si no ha de ser para mí

Que con el demonio vaya.

El crecía entre las flores

Las más bellas del jardín

Gozaba de sus favores

Y le llamaban Crispín.............

Y así fue que le expulsaron

Del convento en que vivía.

Todas las monjas lloraron

La pérdida de Crispín

Incluso la delatora

Que sin él quiso morir.

Y el doncel se echo a la calle,

Convirtiose en trovador,

Y desde entonces el vive

Sin encomendarse a Dios.

Favoreciendo a las damas,

Encantando a los cornudos,

Divirtiendo a los chiquillos,

Hace gritar a los mudos.

Las señoras le desean,

Los marícas se babean,

Los curas le miran mal,

Más todos quedan rendidos

El crecía entre las flores

Las más bellas del jardín

Gozaba de sus favores

Y le llamaban Crispín.............


miércoles, 26 de mayo de 2010

Pregón del Carnaval Bañezano 2010

*Fotografía de Alberto Domingo

PREGÓN ESCRITO POR CRISPÍN D'OLOT -PREGONERO DE HONOR 2010- PARA LA APERTURA OFICIAL DE LOS CARNAVALES DE LA BAÑEZA (13/02/2010)

Había una vez un rey

melancólico y enfermo

de larga barba blanca,

ojos de nubarrón negro

y corazón de grises peñas y de brezo.

Había una vez un rey llamado Invierno.

Como todo gran señor

poseía un castillo muy altanero

construido en el principio de los tiempos

emplazado a más de dos mil metros

sobre las cumbres altas,

sobre las límpias cumbres del Teleno.

Desde allí el anciano rey

imponía su despótico gobierno

sobre toda viviente criatura,

señor de lo vivo y de lo muerto.

Y como todo gran monarca viejo

alimentaba de sombras un ejército:

su clarín era el lobo,

sus emisarios, los cuervos,

las raposas, sus espías,

sus jinetes los vientos,

sus arqueros, el granizo y la nevada,

su infantería, cellisca y aguacero.

Había una vez un rey huraño y viejo....

¡Cuántas veces dejo sentir su hastío

sobre campos marchitos y páramos desiertos!

¡Cuántas veces después de una rabieta

un manto blanco unió las cumbres y los huertos!

¡Y cuántas veces los árboles tronzó

y anego las praderas y vaguadas histérico!

Su talante infantil con egoísta vara regía;

todo lo ataba su desprecio:

a la débil viva criatura

y a la piedra, que no conoce el miedo.

Los caminos cegaba este monarca,

y torcía el cauce de los ríos en sus lechos;

los días acortaba

robándole a la tierra los rayos del sol bello

y avaro los guarda

bajo el manto de nubes de su imperio.

Se llevaba los frutos,

la mies, el trigo, el pan ameno,

e impedía que otra cosa naciese

que no fueran cenizas en su frígido reino.

Al ave silenciaba su canto generoso,

al débil, retiraba su sustento,

y era condenada a fatal muerte

la recién nacida criatura en su mano de hierro.

Había una vez un rey

que la vida envidiaba en sus adentros.

Su saña había sometido a todas las criaturas

pero...

una de ellas, quizá la más extraña,

no quería plegarse a sus deseos.

El hombre,

de todo lo creado bajo la capa del cielo,

era quien menos toleraba aquel reinado gélido.

El hombre, con fastidio,

se veía encorvado en su casa junto al fuego,

sin luz de sol,

sin amores,

esperando el deshielo,

empleando en mantener caliente el nido

su dinero.

De puertas para afuera usaba abrigo,

guantes, paraguas, botas, fieltros,

y si hablaba lo hacía muy bajito,

casi sin aliento,

porque el invierno, con una mano fría,

les tapaba la boca y mandaba silencio.

La lluvia, los días recortados,

las carreteras duras de nieve y hielo,

las máquinas de acero ruidosas

despejando el trayecto;

los achaques de la edad,

los resfriados tercos,

las gripes, resbalones y caídas,

hacían a los hombres soñar,

soñar despiertos,

con el curso de las aves migratorias,

con litorales espléndidos de luz y de mar plenos,

con latitudes donde la primavera

ejerciese su dulce gobierno.

Pero, ¡ay!, agria es la vida del hombre,

clavel tierno,

es breve y lo atan a su tierra

las carnales raíces del lamento.

Y así muchos soportaban

al saturnal monarca con estoico misterio.

Pero en un lugar de su dominio extenso,

hay una ciudad, una villa,

donde un alzamiento se está urdiendo

contra el rey poderoso

y su temible y espantoso ejército.

Vega adentro, La Bañeza,

La Bañeza, vega adentro,

labrada entre santos ríos,

el Duerna, el Órbigo, el Tuerto,

es el lugar, es la plaza,

es el corazón del sueño.

Allí, comenzó a gestarse

la rebelión del pueblo

contra el toque de queda del Invierno.

Allí la aguja y el dedal

con ayuda del corazón y del cerebro,

dirigidas por la ardiente fantasía,

la más encarnizada enemiga de los hielos,

su danza de patrones y recortes emprendieron:

coser y cortar, cortar y coser,

coser y cantar, cantar cosiendo,

contra la cárcel del rey del aterimiento.

Allí, en La Bañeza,

vega adentro, vega adentro,

allí, se pertrecho de paramentos

el más extraño ejército

que historiador alguno

registró en sus prolijos mamotretos.

Allí se disfrazó la población en pleno

a combatir al rey de los neveros.

Allí un ejército de hombres y mujeres,

de niños y de viejos,

salieron a la calle vestidos de arcoiris

a combatir a grados bajo cero.

¡Qué ejército tan pintoresco y fiero!

armado hasta los dientes de pelucas, de sombreros de bruja,

con purpurina charolando sus cabellos;

con bigotes de pega y barbas de jamelgo;

con parches en el ojo,

abrigos con remiendos...

¡Qué ejército tan pintoresco y fresco!

Marchan pintiparados

formando un desconcierto

que late a un solo ritmo

de corazón inmenso.

Son como un seísmo de alegría,

de locura un corrimiento,

como si los pinares de Tabuyo

se hubieran puesto en movimiento,

Abandonan sus casas, salen de ellas,

no importa el clarín de queda del invierno,

no importa que las fuentes se congelen,

que los coches no arranquen,

que no arraigue el fuego,

han tomado la calle los rebeldes

que avanzan contra el tedio.

De pronto hay un clamor de máscarasdiciendo:

-Huye, frío y seco invierno.

Es mejor que respetes La Bañeza,

que te guardes de este carnaval de fuego.

Retrocede a tu gélida morada,

torna a las pacientes cumbres blancas del Teleno.

Atrás, anciano desabrido,

porque aquí en La Bañeza ¡basta! hemos dicho y queremos

que sea de primavera nuestro invierno.

Basta de lloros y lamentaciones,

basta de penas, basta de padecimientos,

basta de rencores que nos hielan el pecho,

basta de desilusiones,

basta de resentimientos,

basta de mediocres vidas y de mediocres sueños,

basta de medias tintas.

Ahora manda el carnaval,

el bañezano alzamiento.

Vete rey de los grajos y de los chopos secos.

Abandona este lar por unos días,

retírate a tu cámara de hielo,

deja estas criaturas ser semillas,

semilleros de sueños aunque sea invierno.

Con máscara y disfraz de ti burlamos

saturno de grave y pesaroso ceño,

de tu guadaña de carámbanos

y de tu reló de viento.

Y si quieres buscarnos, rey Invierno,

te lo advierto, disfrazados jamás sabrás

quién dijo esto.

Y cuenta la leyenda que oyéndolo

huyó de La Bañeza horrorizado,

montado sobre un corcel de cierzo,

el implacable Invierno.

Hubo una vez un rey melancólico y enfermo.

Por ser los carnavales de La Bañeza unos de los carnavales con más tradición en España, Vosotros Sí Que Valéis.

Porque los bañezanos han corrido los carnavales con o sin prohibición, V. S. Q. V.

Porque cuando os disfrazáis no os conoce un la madre que os parió, V. S. Q. V.

Por venir de La Bañeza y también de Jiménez y de Requejo y de Soto y de Huerga y de Valcabao y de todos los pueblos de dentro y fuera de la comarca, V. S. Q. V.

Porque nada más concluir este carnaval ya estáis trabajando en el del próximo año, V. S. Q. V.

Porque mientras haya bañezanos, habrá carnaval, V. S. Q. V.

martes, 25 de mayo de 2010

La Familia Parellada o 'La lengua castellana'

*En la foto, Pedro Parellada Bellod, nieto de "Melitón González", y sus hijos Mariano y Laura Parellada Salinas.

Señores, un servidor, Crispín d'Olot, cómo mola, se complace en presentarles a los descendientes de don Pablo Parellada (alias Melitón Gonzalez) autor del poema 'La reforma de la lengua castellana' que, como saben, tuve el privilegio de interpretar en el programa Tú sí que vales de Tele 5.
Aquí, les dejo, señores, ademas de su presencia, el genial poemilla completo:

EL IDIOMA CASTELLANO

(Pablo Parellada, 1855 - 1944)

Señores: Un servidor,

Pedro Pérez Paticola,

cual la Academia Española

“Limpia, Fija y da Esplendor”.

Y no por ganas de hablar,

pues les voy a demostrar

que es preciso meter mano

al idioma castellano,

donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué,

en tamaño y en esencia,

hay esa gran diferencia

entre buque y un buqué?

¿por el acento? Pues yo,

por esa insignificancia,

no concibo la distancia

de presidio y presidió,

ni de tomas a Tomás

ni de topo al que topó.

Mas dejemos el acento,

que convierte, como ves,

las ingles en un inglés,

y pasemos a otro cuento.

¿A ustedes no les asombra

que diciendo rico y rica,

majo y maja, chico y chica,

no digamos hombre y hombra?

por eso no encuentro mal

si alguno me dice cuala,

como decimos Pascuala,

femenino de Pascual.

¿Por qué llamamos tortero

al que elabora una torta

y al sastre, que trajes corta,

no lo llamamos trajero?

¿Por qué las Josefas son

por Pepitas conocidas,

como si fuesen salidas

de las tripas de un melón?

¿A vuestro oído no admira,

lo mismo que yo lo admiro,

quien quiera descerraja un tiro,

dispara, pero no tira?

Este verbo y otros mil

en nuestro idioma son barro;

tira, el que tira de un carro,

no el que dispara un fusil.

De largo sacan largueza

En lugar de larguedad,

y de corto, cortedad

en vez de sacar corteza.

De igual manera me quejo

de ver que un libro es un tomo;

será tomo, si lo tomo,

y si lo no lo tomo, un dejo.

Si se le llama mirón

al que está mirando mucho,

cuando mucho ladre un chucho

se lo llamará ladrón.

Porque la sílaba “on”

indica aumento, y extraño

que a un ramo de gran tamaño

no se lo llame Ramón.

Y por la misma razón,

si los que estáis escuchando

un gran rato estáis pasando,

estáis pasando un ratón.

Y sobra para quedar

convencido el más profano,

que el idioma castellano

tiene mucho que arreglar.

viernes, 21 de mayo de 2010

Panegírico de Nieves Munsuri

El recorrido literario que nos ofrece Crispín d’Olot sumerge al espectador en el entorno socio-cultural de la época, transportándonos de manera casi mágica desde la Edad Media al Siglo de Oro español, de la Ilustración al Siglo XX, haciéndonos partícipes de las inquietudes y sentimientos propios del momento; convirtiendo la literatura en algo cercano y vivo. El público percibe, de este modo, la posibilidad de que la literatura es algo atractivo e interesante, algo capaz de trasmitirle sentimientos comunes y ofrecerle alternativas a los sistemas habituales de entretenimiento y de formación.

Las posibilidades de este espectáculo superan los límites formales del teatro clásico y de vanguardia, ofreciéndonos elementos formativos desde las más variadas perspectivas, ya sea desde el punto de vista literario, histórico, mitológico, musical... Con todo ello, lo más destacado es, sin duda, la huella que su paso deja en el espectador, quien queda impactado y sorprendido ante esta nueva perspectiva que se abre ante sus ojos de la mano de Crispín d’Olot.


Nieves Munsuri es doctora en Historia Medieval


Panegírico de Montse Arribas


Un buen día apareció. Él dice que no hace tantos años... A mí me parece que Crispín ha estado en mi vida desde entonces. Y si no ha sido así, poco le falta. En la vida de todas las mujeres que conozco, debería existir algún hermoso loco, adorador de Venus. Alguien que ame la música, la libertad del hombre sin camisa, el vino recio y el aguardiente puro, las antiguas tonadas y las nuevas. Un trovador con larga pluma azul en el sombrero. Un tañedor de laúd que salte, a medianoche, desde la estantería donde -tieso de risa- Tirant lo Blanc se muere de un catarro. Crispín es ese sabio de las calles, que se lleva a Ovidio oculto en la zamarra. Capaz de cualquier cosa por los ojos de un niño, por una historia rancia que ya nadie recuerda, por un arroz con liebre, por una luna amable de poesía y de brasas. Desde que apareció leyendo mi futuro en la derecha y acertando en la izquierda, el corazón, que todavía late, no me ha hecho más que volar a cada rato -profesión que comparte con tordos y cigüeñas-, recordar Gerineldos y hacer de las esquinas en la ciudad en que vivo, lugares donde anida aquel viejo Mester de Juglaría, que tiene en el d'Olot al seguidor más fiel del universo mundo.


Montserrat Arribas es periodista de El Mundo

Luthieres del alma: Isidro Gómez Mata


Isidro Gómez Mata nace el 18 de julio de 1944 en Madrid. A muy temprana edad se afincará con su familia en Cantabria. Desde entonces reside en Torrelavega.
En 1976 comenzó a fabricar sus primeros rabeles.
En 1996 abre en la localidad de Quintana de Toranzo su primer museo del rabel.
En 1998 me regaló mi primer rabel.
Actualmente el Museo del Rabel se encuentra en la localidad de Santa Olalla (Ayto. de Molledo de Portolín).
Escribe poesías o "ripios", como él gusta de llamarlos, que ha recogido en un libro titulado 'Vivencias nunca olvidadas'. Recientemente apareció esta reseña en la prensa de Cantabria:

*Isidro tañendo el 'pito montañés' que el mismo ha construido.

Isidro Gómez Mata, el rabelista de Quintana de Toranzo, en su libro 'Vivencias nunca olvidadas' dedicó uno de sus ripios a la figura de Cándido Martínez:
De Tanos era el chaval
un pueblo de mucha fama
no sólo por sus solistas
también por sus bellas danzas.
Cantó con pito y tambor
con Tomasón el de Anievas;
no había otro como él
entonando montañesas.
A la familia Martínez
yo le dedico este ripio
porque otro como Cándido
en Cantabria no ha nacido.

N. Bolado. El diario Montañes. 21/05/10

Frases célebres de Crispín d'Olot (I)


"Id por el camino del bien que en el del mal hay retenciones."

"Abrasa más la curiosidad de la gente que los rayos del sol ardiente (preguntado si no pasa calor con sus vestimentas medievales)."

"Más pueden quince minutos en televisión que quince años de trabajo."

"Del juglar, cómo del cerdo, gusta todo, hasta los andares."

"Dadme ese rosal que tenéis por mano que yo alimentare con suspiros del alma."

"- Trovador, tocadme algo.
- ¿Del tronco o de las extremidades?"

"No llueve porque yo canto, llueve porque yo cante."

"El arma más efectiva del estudiante es "la chuleta" y nos evoca el hambre que pasaron durante siglos mirando pergaminos y papeles."

"Los románticos traen a la poesía como puta por rastrojo."

"Por mucho que te forjes ya lo habrá dicho Borges (recopilada)."

"Si don Quijote tuviera equipo de balompié, sería del Betis."