viernes, 19 de agosto de 2011

De Sevilla a Torío por Adela Roldán Fernández

De Sevilla a Torío.. ahora sí que sí...
A esta propuesta no nos podemos negar,
este año conseguí convencerles a todos,
incluso a mis hermanos, que ya es raro.

Hasta León hay 10 horas en autobús,
un aburrimiento muy largo, pero,
muchas, muchas, muchas ganas de llegar.

Todo está preparado.los billetes primero,
maletas, bolsos, móviles cargados, cámara...
Llegó la hora de salir en busca de aventuras
y muchos kilómetros por delante.

El autobús hace varias paradas,
las que recuedo son las paradas largas:
Cáceres y Zamora (donde paramos media hora)
y, ya la siguiente, ¡León!.

El viaje mereció la pena, pero,
ahora estamos muy cansados para pensar...
Así que, León, hasta mañana por la mañana.

Cuando despertamos, no quería abrir los ojos,
¿pasará lo mismo que la otra vez?
¿cuando abra los ojos todo será un sueño?
¡No! ¡Genial! ¡Sigue siendo todo real!

Por la tarde, a las 5:30 sale el FEVE
y después de media hora... ¡Hola Torío!
Un momento, vibra algo... ¿el móvil? ¿Crispín?
¿estás ya aquí? ¡Vamos hacia la Casona!



A las 8:30 empieza todo... ¡CALLAROS!
Esto ya va a empezar... SHHHH
Empieza Crispín presentando con la actuación
"Dos poetas en apuros" pero, al final,
fueron "Los apuros de un poeta".

Siguió una de las finalistas con los zapatos,
los bonitos y perfectos zapatos enamorados.
Después volvió Crispín con la canción
"Mary Chuchi Culo Filete"

Después vino la que representaba a otro
de los tres finalistas que no pudo asistir.
Contó la historia de su pueblo, el mordisco,
que hace frontera con Galicia y Asturias.

Seguidamente, vino Crispín a contar como
comió con cucharas, platos y una mesa vacía,
terminando su actuación presentando
al último grupo de finalistas.

Omar y Abdul, los grandes primos,
Nos hicieron pasar un gran rato
con Alá, el anciano y el vecino
y con mucha y graciosa improvisación.




Por último, Miriam la Varquiria
le enseñó a hombres a respetar a mujeres
haciendo que todos lo pasáramos muy bien
finalizando con una Queimada.

Fue un certamen de cuentacuentos genial,
lástima que se nos hiciera tan corto
por gustar, gustó hasta mi hermano el apático.
Fue un día que recordaremos siempre:

Mary Chuchi Culo Filete,
Los platos que tilitan,
Los zapatos enamorados,
El pueblo "El Mordisco",
La armada que no daña.

Pero lo bueno siempre se acaba,
Adiós, Torío. Adiós, León,
Os llevaré en el corazón con amor.














martes, 9 de agosto de 2011

Impresionante Crispín por Antonio Odón Alonso




Dedicarse a la juglaresca como profesión parecía algo difícil y mucho más vivir de ella. Pero Crispín apostó a todo o nada, puso todas sus cartas en la mesa y se lanzó por el mundo a bordo de su primera furgoneta de segunda mano, al tiempo que complementaba su trabajo con una formación heterodoxa pero efectiva: filosofía, inglés, literatura… viajes.




Unos cuantos meses en Australia, actuaciones en Puerto Rico, hasta los desiertos africanos llegó su trova gracias a una compañía de seguros. Todo iba a su ritmo, hasta que el programa de televisión “Tú sí que vales” le proporciona una fama que traspasa las fronteras nacionales. Una fama que él aprovecha para presentarse a otros públicos y poder llevar sus espectáculos polivalentes a colegios e institutos, convenciones, etc.









Cartel del espectáculo.









La fama y el éxito también llegan a su pueblo, pregona el Carnaval de La Bañeza a carpa llena y recibe la promesa de actuar en el Teatro Municipal una vez inaugurado. Así ha sido: su imagen en grandes carteles pregona dos funciones: viernes y sábado, 5 y 6 de agosto. Colas en la taquilla y buena entrada. Crispín sabe que cuenta con un gran espacio escénico, seguro que también ha sido el teatro de sus sueños, con todos los medios técnicos a su alcance. Una escenografía sencilla formada por todos sus instrumentos. Se abre el telón y sale al ruedo para enfrentarse a dos horas de espectáculo donde es el único actor, cantante, rapsoda, juglar en definitiva.




Comienza con las “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique, para ir desgranando a continuación toda suerte de romances, cantares y recitaciones que recorren los siglos medievales: Cantares de Gesta, Mester de Clerecía, poesía trovadoresca; cántigas, lírica sefardita, la Celestina, el Arcipreste de Hita, el Quijote, donde se permite una licencia preciosa acudiendo a un autor contemporáneo como Jorge Luis Borges; transita por la picaresca, atraviesa la primavera lírica con Garcilaso y el Teatro Nacional de Lope, para llegar al enfrentamiento más famoso de la poesía española, el de Conceptistas y Culteranos o lo que es lo mismo, Quevedo y Góngora, para terminar con el trabalenguas que le ha hecho famoso en todo el mundo: “el loro, el moro, el mico y el señor de Puerto Rico” que es un anónimo del siglo XVII.




Crispín es un juglar que va más allá de su oficio, no solo canta y recita sino que interpreta personajes con la calidad del actor, se acompaña de diversos instrumentos, cítara, salterio, zanfoña, guitarras, y todo tipo de percusiones, muchos de ellos tocados con maestría. VERSOS Y BARDOS es un espectáculo total donde además de todo lo dicho, Crispín hace gala de una prodigiosa memoria y sus buenas dotes de pedagogo. Un espectáculo digno de representarse en el aula magna de las facultades universitarias.




En fin, amigos, el aplauso final del público, merecido, largo e intenso fue, sin duda, el premio más apreciado por este juglar que camina con paso seguro por los difíciles entresijos del espectáculo, no descuidando su formación continua, que es cada vez más actor y enseñante y que ya nos ha tirado el guante para mostrarnos la segunda parte de este bello, diferente y novedoso espectáculo que pronto, supongo, veremos en este mismo escenario.




El Teatro Municipal ha traído a uno de los muchos bañezanos que recorren el mundo y él no ha perdido la ocasión de mostrarse ante su público con sus mejores registros. Impresionante Crispín.


lunes, 8 de agosto de 2011

"De este humilde FERRETERO para CRISPÍN:


Versos, ripios y frescura
de esta genial figura
que a ritmo de flauta y tamboril
irrumpe en nuestro Teatro, por fin.

Un escenario, varios instrumentos
y entre tantos inventos
tan sólo un personaje.
No, un sólo personaje no, sino mil
pues se trata del genial CRISPÍN.

Entre risas, chanzas y aventuras
va desgranando la historia
de nuestra literatura.
Y mal que les pese a algunos
este juglar bañezano
no hace otra cosa
que dejar para las generaciones futuras
!CULTURA!."



Fernando Ruiz Manzano