lunes, 31 de enero de 2011

UN JUGLAR EN EL SIGLO XXI por Toñi Flores



¡Fantástica actuación!, realmente aún se puede jugar con la palabra, el verso rimado y la tradición literaria de nuestra cuna artística en el siglo XXI. En el siglo de las nuevas tecnologías audiovisuales, informáticas y de comunicación vía satélite, Crispín d´Olot nos encandiló con su embrujo, su disfraz medieval, sus ojos pícaros con miradas pintorescas, la música ruidosa y melódica de sus instrumentos musicales, traídos de los rincones más variopintos de Europa. Nos cautivó a todos, alumnado y profesorado.


Más de 300 alumnos, alumnas y profesores escuchamos, lloramos y reímos con su interpretación didáctica. La actuación que realizó al alumnado fue un repaso magistral de una buena clase de literatura, desde la Edad Media hasta el Barroco y la del profesorado un circuito literario basado en la historia de cada uno de los instrumentos y utensilios que emplearon los juglares para atrapar a su público, como la zanfoña, poco conocido este instrumento, sólo visto a través de las pinturas del Prado o los relieves en las catedrales gallegas; el tamboril o la flauta, las palmadas panaderas, el rabel o las distintas guitarras con procedencia de laúdes, el cayado de cencerros, la pandereta o el cajón.

(...)


No sabría elegir entre una actuación u otra, ambas fueron sorprendentes y me enriquecieron por igual, pero como profesora de esta materia tengo que elegir la primera, porque acumuló todo lo esencial de este período y reunió a los autores y anónimos de referente en el estudio literario. Terminó la actuación de los alumnos con un poema magnífico del español en América: El loro, el moro, el mico y el señor de Puerto Rico, anónimo del XVII, que nos dejó boquiabiertos, por la agilidad de su palabra, la rapidez de su memoria, la velocidad de interpretación de personajes, voces y estilos. En definitiva, por su gracia, porque este oficio merece un alto lugar de honor en la tradición oral, porque no todos habrán podido ser juglares, porque se requieren muchas cualidades para este arte.



Felicidades Crispín d´Olot, te esperamos el curso próximo.



Toñi Flores Valentín del C.Virgen del Carmen de Córdoba. Profesora de Lengua y Literatura.

domingo, 30 de enero de 2011

Talleres el Museo de la Siderugia y de la Minería de Castilla y León


Aquí dejo información

de una página bonita

a todos los leedores

que en este blog os dais cita.

En ella Crispín d'Olot

con sus mágicos poderes

dulce memoria dejó

de divertidos talleres.



http://www.museosm.com/infantil.html



martes, 4 de enero de 2011

Vestidos de DOMINGO de fecha 01/10/2010.


Escuchen vuesas mercedes,

escuchen con atención
aquesta vida y milagros
de un famoso trovador.
Hoy, posando d´esta guisa
luce plumas y jubón
y, “vestido de domingo”,
aparece ante el lector
el juglar que a La Banieza
gran prestigio y fama dio.

No es, no, de Olot el su origen,
que a pocas leguas nació,
aunque yo aquí me pregunto,
sin encontrar la razón:
¿Cómo un juglar bañezano
catalán se renombró?
Como “Crispín de Matanza”
no tenía futuro, no.
Así que con nuevo nombre
él mesmo se bautizó.
Y aunque él en Matanza vive,
jamás a nadie mató,
que es un juglar muy pacífico
el bañezano Crispón.
Que leyeron bien, lectores,
no me he confundido yo:
Por haberse hecho tan grande
más que Crispín, es Crispón.

Con mucha perseverancia
y más paciencia que Job,
con su cimitarra a cuestas
de pueblo en pueblo vagó…
-no digo que fuera bago,
ni de baga condición,
que no pretendo ofendello,
ni es aquesta mi intención-.
Hasta que en la caja tonta
un buen día el Crispín salió.
Y como él muy bien dijo
en acertado pregón:
“Vale más allí un minuto,
que afuera medio millón”.
En aquel “Tú si que vales”
el Crispín sí que valió.
Así, desde aquel entonces,
tras aquella aparición,
recitando con salero
dentro del televisor,
el bueno de don Crispín
convirtióse en don Crispón.

Contó la historia del loro,
un moro y otro señor,
sin trabucarse le luenga,
sin pausa ni confusión.
Contola y cantola bien,
y al público cautivó,
y desde entonces contratos
le llueven al por mayor.

Con pololos o bombachos
su muslamen se cubrió;
echando sobre sus hombros
la capa de trovador,
con dos leotardos granates
sus vergüenzas se tapó,
y con dos botas camperas
cual medieval cazador,
lanzóse a soltar mil versos
por esos mundos de Dios.
Llegó p´allá de la Astúrica,
a caballo con su voz,
declamó en dos mil castillos
de Castilla y de León,
y a la mesma Catalonia
el tal don Crispín llegó.
Fue a las tierras levantinas,
debajo de Castellón,
y en Galicia y en Santiago,
y en, del Caudillo, el Ferrol.
En la mismísima Australia
a los canguros cantó;
mas no llegó a Puerto Rico*
la patria de aquel señor
que con el loro y el moró
Crispín popularizó.

Cantó por cientos de escuelas,
muchos coles visitó,
se pateó cien mil mercados,
y mil ferias recorrió
haciendo, ora de juglar,
ora de rey, o bufón…
Que, en tratándose de “bufas”,
ya no hay quien bufe mejor…
y es famoso en todo el mundo
este tan gran “bufador”…

La su fama y su prestigió
mil fronteras traspasó,
y en todos aquestos sitios
por donde el Crispín “andó”,
entre cálidos aplausos,
el buen Crispín cosechó
maravedíes y ducados
y, de plata, algún doblón.
Por sus hazañas y gestas,
declamadas con primor,
atada con cuerda de oro,
su faltriquera llenó,
pues nadie, con tanta gracia,
sabe “soltar” un pregón…
Y aquí termina la historia
de un tan grande trovador
que, aunque se llama Crispín
yo aquí lo nombro… ¡Crispón!

*El autor del romance desconoce que Crispín d'Olot estuvo en Puerto Rico en el año 2005, cuando en la capital, San Juan de Puerto Rico, se celebraron las primeras jornadas gastronómicas cervantinas. Allí estrenó el trabalenguas "El loro, el moro, el mico y el sr. de Puerto Rico".

http://www.eladelanto.info/web/index.asp?action=48&seccion=3&id=2461&actioncorreo=48

sábado, 1 de enero de 2011